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Derretir el hielo de la incomunicación con la Mediación - Es tiempo de mediación ¡¡¡
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Derretir el hielo de la incomunicación con la Mediación

Silvia de Giorgio

Silvia De Giorgio

Abogada y Mediadora

Derretir el hielo de la incomunicación con la mediación

Pablo, cincuenta y seis años, bancario, acude a la consulta de mediación porque quiere recuperar la relación con su hijo mayor Lucas, de veinte cuatro.

Susana, su mujer lo ha dejado hace dos años y se ha ido a vivir a Alicante y Lucas, desde entonces ni le llama para felicitarle la Navidad.

Esta situación de frialdad ocasiona a Pablo un comprensible sufrimiento que se está intensificando puesto que se ha enterado de la decisión de Lucas de dejar sus estudios de económicas para dedicarse a la cooperación internacional.

En mayo se irá a vivir a Nairobi: decisión que Pablo desconocía hasta cuando, descubrió la noticia por pura casualidad, de un amigo de Lucas con quien compartió un viaje en tren a Valencia.

Una ducha fría. Una sensación de fracaso. El miedo a perder su hijo definitivamente. El sentimiento de culpabilidad por no haber sabido construir una verdadera relación de confianza con Lucas. Son estos los sentimientos que acechan a Pablo y lo llevan a buscar un diálogo con su hijo

La paz aparente

En este caso parece que no haya ninguna desavenencia. De hecho, no se trata de una disputa sobre la custodia de los hijos, la herencia, el destino de la empresa, sino de un conflicto enquistado.
Las emociones sofocadas, los pensamientos no expresados, crean una barrera de hielo que bloquea las relaciones y construye distancias destinadas a ser insuperables sin la intervención de un profesional capaz de crear un espacio idóneo al diálogo para la reconstrucción de la confianza e intimidad perdida.
La mediación crea nuevas oportunidades que se consideraban perdidas, brinda una nueva ocasión para despejar los malentendidos, las incomprensiones, las palabras no dichas que, acumuladas durante los años han distanciado padre e hijo.
Si bien no existan recetas mágicas para reconstruir las relaciones, podemos afirmar que el único método idóneo ante los conflictos basados en la incomunicabilidad de las partes es el que devuelve a éstas su protagonismo y les permite ser sí mismas sin interpretar un papel.

La creatividad del mediador frente el silencio
Estamos sentados en la mesa de mediación, se respira una tensión que se puede cortar con un cuchillo. Esta es la escena de inicio de las mayorías de las mediaciones que se repite también en este caso. Un padre y un hijo que no se miran a los ojos y que no saben que decir. El mediador, con su creatividad, debe crear un clima más relajado que facilite la comunicación tanto al principio de la mediación como a lo largo de todo el proceso cuando por varias razones se pueda bloquear el dialogo.
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El arte de apreciarse y apreciar al otro

Todo el mundo experimenta antes o después el fracaso, la culpabilidad, la frustración.
Son sentimientos humanos relacionados con la vida en la que a veces ganamos y a veces perdemos. La sociedad exige de un adulto que sepa asumir su responsabilidad y reconocer sus errores, ¿Y que pasa con las virtudes? Es más fácil remarcar el defecto que elogiar el valor. El mediador estimula a las partes a practicar el dialogo apreciativo, a afirmar la características positivas de uno mismo y del otro. Algo bueno habrá en Pablo que Lucas, a pesar de las distancias y las incomprensiones seguirá viendo. Así pues Pablo podrá ser más indulgente con sí mismo llegar a perdonarse y reconocer el buen padre que ha sido en muchas ocasiones a lo largo de la vida de su hijo Lucas.

La visión hacia un nuevo inicio 
Para alcanzar el resultado positivo que la mediación pretende lograr, bien sea el acuerdo como la mejora de la relación interpersonal, el mediador ayudará a las partes a desapegarse del pasado, de las vivencias que han ocasionado sufrimiento y desconfianza y a proyectarse en el futuro, imaginando un nuevo capítulo de su vida mediante la conciencia de lo bueno que hay en cada uno de ellos y del coraje y la fuerza de voluntad que han demostrado accediendo a la mediación que conlleva una gran implicación emocional.

Silvia de Giorgio
Silvia de Giorgio
silvia.degiorgio@tiempodemediacion.org

Abogada y Mediadora

7 Comments
  • fuensanta
    fuensanta
    Posted at 12:31h, 23 abril Responder

    Enhorabuena Silvia hay que incidir en la potencialidad de los mediados para cicatricar heridas que siguen abiertas por falta de comunicacion que puede hacer posible el mediador con sus habilidades.
    un abrazo

    • Silvia De Giorgio
      Silvia De Giorgio
      Posted at 20:53h, 23 abril Responder

      Muchas gracias! Este artículo se basa en un caso real. Cada relación interpersonal tiene su dinámica pero es cierto que cuanto más se enfrian, tanto más es dificil recuperarlas sin el apoyo de un profesional que garantizando su imparcialidad, sepa crear un puente desde el cual las partes puedan verse bajo una nueva perspectiva y proyectarse hacia el futuro aprendiendo a superar el pasado.

  • Maria José Ponz
    Maria José Ponz
    Posted at 19:39h, 23 abril Responder

    Que satisfactorio es el resultado de las mediaciones en que las partes por la incomunicación y los malos entendidos fueron alejándose y creando barreras prácticamente insalvables. Verdad Silvia?

    • Silvia De Giorgio
      Silvia De Giorgio
      Posted at 21:22h, 23 abril Responder

      Si, Maria José. Lo hemos comentado en varias ocasiones que lo más satisfactorio por un mediador es contribuir en la transformación de las relaciones. No siempre se llega a un acuerdo pero solo con ayudar a las partes a restaurar una comunicación perdida, conseguimos un exito que nos llena de felicidad como personas y como profesionales.

  • Soniajuan
    Soniajuan
    Posted at 20:36h, 23 abril Responder

    Brava Silvia¡¡¡¡
    Y nos hemos preguntado alguna vez (seguro que si), el porqué de esos silencios en nuestras relaciones con los demás? Supongo que será un poco de desidia, otro poco de orgullo y una pizca de miedo….
    Miedo a decir lo que sentimos? Parece tonto, pero creo que así es. Y muchas veces ·”dar por sentados” pensamientos….

    • Silvia De Giorgio
      Silvia De Giorgio
      Posted at 21:28h, 23 abril Responder

      Si Sonia, la asertividad es una forma de inteligencia emocional que hay que desarrollar exactamente como otra habilidad. No es innata, hay que practicarla con constancia auque la sociedad a menudo nos haga creer que es mejor conformarse para gustar a los demás. A veces, en cambio, vemos en mediación que muchos conflictos nacen de la incapacidad de ser sinceros con uno mismo, y no expresar lo que verdaremamente pensamos y creemos. Esta traición de uno mismo conlleva malentendidos y obstaculos en la comunicación.

  • Soniajuan
    Soniajuan
    Posted at 21:20h, 23 abril Responder

    Al hilo del correo anterior, decir que el cura de mi pueblo siempre dice que un error que cometemos muchas veces es dar por supuestas respuestas, emociones, etc… cuando lo mejor sería preguntar y así la cuestión, sea la que sea, estaría más clara…..

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